El tren que nos lleva

En el andén de enfrente una hilera de personas arrebujadas en prendas de abrigo de diferentes colores, con predominio de pardos, grises y negros, me hace desear fotografiarles. Apenas percibo el tren que llega, ni a los que subimos como autómatas, con mucha prisa, tengamos necesidad de correr o no, llegar raudos al destino, accedemos como si fuésemos a empujar las toneladas de metal de los vagones con nuestro anhelo. Atravesamos la puerta que nos succiona hacia el calor. Echamos una visual y por un sistema de elección inescrutable, optamos cada viajero por un asiento libre. En cuatro enfrentados, tomo … Continúa leyendo El tren que nos lleva

El arte del retiro

Cuando creo que tras un año de artículos, el viaje físico de miles de kilómetros que originó este cuaderno virtual, que continuó su camino creativo a lo largo de los meses, ha llegado a su término -quién tiene tiempo para leer, para dedicarle, qué tengo que ofrecer y a quién para detenerse en esta pantalla-, llega un correo con el aviso de un nuevo seguidor que se suma al blog. Con avatar desconocido ¿amigo? ¿buceador de webs? ¿enlazado desde otros diarios?, lo tomo como petición de continuar aventura. Quizá, me digo, si se despierta en la creencia de la nimiedad … Continúa leyendo El arte del retiro

Viaje al nacimiento que no fue

¿Por qué viajas a Áfricas, qué esperas? No espero nada. Encontré algo que superó mis expectativas. ¿Qué fue? Fue una experiencia inolvidable porque viví un acontecimiento fuera del contexto normal, habitual y controlado cien por cien al que estamos acostumbramos. Allí nada estaba controlado. ¿Qué encuentras? Íbamos en un 4X4 por un camino no transitable en otro tipo de vehículo, cuando llueva, pensaba, no quiero ni pensar, es Senegal y venimos de Guinea Bissau, solo por cruzar fronteras, por tener el sellito. Es un simbolismo generado a través de lecturas, cruzar fronteras no es sencillo, te puedes quedar sin dinero, … Continúa leyendo Viaje al nacimiento que no fue

La indolencia del venargo

Querida Yun: Por primera vez en mucho tiempo, quizá por primera vez en mi vida, tengo ante mí una sensación de días sin que nadie me espere ni espere que aparezca en realidad.                                                               Fotografía Zuhaitz Silva No mi madre querida, que ya no está más que en mi imaginación, preparando camas con sábanas limpias, ideando distribución de espacios y cuartos para los que vamos a ir acudiendo a su eterno … Continúa leyendo La indolencia del venargo

Imprudencia temeraria

Imprudencia temeraria pudiera ser una versión culta de estúpido riesgo. Expresión escuchada en cientos de informativos, qué hay de imprudencia en una plácida sobremesa de domingo y qué de temerario en un jardín ante la casa… En poco menos de una hora voy vestida con malla larga y jersey térmico de cuello alto sobre los que me prenden un chaleco salvavidas rojo. No es el mejor día, reconoce nuestro anfitrión en la mesa del porche donde celebramos con asado, viandas y licores, pero no sabe negarse ante el resto que le apremia para salir en kayak. Como alternativa propongo un … Continúa leyendo Imprudencia temeraria

Blanca de dientes

¿Pertenece acaso el ocaso a un rey? Y si así fuera, como el agua, el momento en que fluyen las palabras ¿pertenecen quizá, en ese instante, a un Dios? ¿Da derecho, tal vez, al creador, que determine las costumbres de los pueblos, de su gente, si a todos nos calienta y reúne por igual el calor de una lumbre? ¿Acaso, en el ocaso, diferentes rasgos se interfieren en el amor? ¿Entre los hermanos, sean negros o blancos? La causa, casual, me lleva a ti. Una alegría divina de vivir acerca mi alma a tu sombra, descubre mi piel e ilumina … Continúa leyendo Blanca de dientes

Donde iré

Esta no es mi casa. La casa donde yo vivía estaba limpia, habitada de voces, tenía flores y gente que soñaba. Mi habitación permanece, pero sin alma, a pesar de mis recortes, que cuelgan en la pared, de su blancura pintada, de esas baldas y las estrellas luminosas pegadas al techo. No es mi habitación, porque en el interior de sus muebles, cuando abro cajones, no encuentro mis objetos queridos, emociones dentro de cajas bonitas, ni palabras asomando entre telas planchadas. Aunque juegue a llenarme la mente, segundos antes de abrirlos, sentimientos, luchas, pasiones, ideas, sueños, lápices, cartas, hojas blancas, … Continúa leyendo Donde iré

Ahora ya sé que…

Ganan un salario equivalente a unos seiscientos euros, cuando está bien. La comida, electrodomésticos, transportes, tienen un coste similar al nuestro. El interior del país, rural, va perdiendo una forma de vida por la cual una familia subsistía con el producto de su pequeña chacra. Ahora las tierras han subido de precio y son compradas por interesados en adquirir grandes extensiones con las que obtener latifundios. Su presidente, Pepe Mújica como le llaman afablemente, intenta que a partir de determinadas hectáreas, la finca haya de tener un uso productivo. El presidente Mújica estuvo varios años preso, fue torturado al igual … Continúa leyendo Ahora ya sé que…

Todo empezó con…

Todo empezó con aquél  padre uruguayo que empuja a la joven a ser independiente. Su periplo la llevaría a Indonesia con escala en Menorca. Hija de Margara, que vive en Bellavista, un balneario así llamado aquí al conjunto de casas diseminadas bajo un bosque de eucaliptus, que limita con una extensa línea de playa. Una de esas casas, la de Margara, era montada y desmontada, hasta las camas, cada semana, porque el padre hacía baile en sus estancias la noche de los sábados. Ahí, donde ahora está la chimenea, se colocaba la orquesta, nos cuenta. Ah, Margara, le digo, cuanto … Continúa leyendo Todo empezó con…